Revista Sistema de Salud y Bienestar Colectivo N°8 Enero – Abril 2026

EDITORIAL

 

Antes que nada, deseamos a todos nuestros amig@s y lectores lo mejor para 2026. Hemos llegado a este tercer año de APROB con renovadas energías. Nuestro objetivo de aportar con definiciones conceptuales, teóricas y de políticas públicas relacionadas con el BIENESTAR se están cumpliendo poco a poco. En el área economía hemos probado modelos que muy prontamente nos permitirán mostrar las variables centrales para un indicador general de Bienestar en este ámbito. Asimismo, en el transcurso del año mostraremos indicadores que relacionan bienestar con medio ambiente y disposición territorial. En este mismo número se entrega una propuesta de modelización para evaluar la APS en una perspectiva de Bienestar.


Los artículos de este número están dedicados totalmente a temas de salud que tienen su eje en la Atención Primaria de Salud (APS) alineándose de esta manera con las prioridades internacionales y con la reforma de salud en curso en Chile. Justamente, el artículo de Urriola y Sarmiento proponen un marco metodológico y conceptual para medir bienestar en salud ejemplificados con una propuesta preliminar para medir el desempeño en esta perspectiva en la APS. Dificultades relacionadas con la producción oportuna y confiable de estadísticas por parte del Estado retardan la posibilidad de medir el desempeño. Esto, seguramente, tendrá que mejorar en el futuro inmediato porque es parte fundamental de la eficiencia y gobernanza que permitirá medir el funcionamiento sectorial y así poder mejorar su eficiencia.


En efecto, sin oportunidad y sistematización periódica de las estadísticas sanitarias no se puede asegurar que las cosas estén mejorando o empeorando. De cualquier manera, APROB está desarrollando otras maneras de evaluar el desempeño sectorial, No basta con declarar que se quiere reducir, por ejemplo, las listas de espera. Hay que mostrar indicadores relevantes con estadísticas confiables. El gobierno que asumirá en marzo tiene una responsabilidad central en esta dirección.

Asimismo, el artículo del equipo de Gerópolis de la Universidad de Valparaíso entrega antecedentes y metodologías para mejorar la eficiencia en la gestión de listas de espera en la APS. De su parte, el artículo de Tatiana Puebla destaca la importancia de la participación en los desempeños de los sistemas de salud. La salud exige un aporte comunitario para potenciar eficiencia. Muchos de los problemas que se agravan -pudiendo evitarse- se refieren a la escasa promoción, participación y seguimiento de los problemas de la gente. Esto requiere una transformación en las maneras de “hacer salud”.


Un debate muy antiguo, que concierne especial -aunque no exclusivamente- a las mujeres, se refiere al derecho al aborto para quienes lo necesitan y desean. Como ha pasado desde siempre en Chile, como muestra el artículo de M. Albagly, posiciones profundamente ideologizadas tienden a buscar retrocesos importantes en estos derechos perjudicando especialmente a las mujeres. Deberemos discutir en próximos números acerca de la baja de la tasa de natalidad en Chile a lo cual le hemos dedicado varios artículos en revistas anteriores. Hay múltiples razones para que los jóvenes posterguen sus decisiones de tener hijos. No cabe duda, que todo se resume en un sistema general muy desigual y que impide asegurar paternidades responsables. Incertidumbres laborales, precariedad en el apoyo a cuidados en guarderías y salas cunas, ingresos muy ajustados para pensar en contratar personal de apoyo en caso de enfermedad del hijo (a), insuficiencia de apoyos familiares por la reducción de los núcleos de hogar. Y ¿por qué no decirlo? Los jóvenes, especialmente las mujeres jóvenes que terminan asumiendo ese cuidado hogareño, también quieren desarrollarse socialmente, ejerciendo profesiones, participando socialmente y no sólo dedicarse a cuidar hijos.

Las familias pudientes les cuesta comprender esto porque les es difícil reconocer que en sus hogares suelen haber trabajadoras que les permiten cómodamente que otros hagan el trabajo de cuidado infantil.


Asimismo, relevar y discutir acerca de una sociedad de cuidados que debe incorporar diferentes aspectos de las políticas públicas para evitar la segregación y el edadismo contra las personas mayores como lo señala el artículo de C. Guerra será una prioridad de APROB en 2026.

El año que entramos (2026) es extremadamente crítico para la salud. Se ha centrado el foco más bien en reducir personal y gastos más que en precisiones acerca de cómo se resolverán los problemas, en particular, las listas de espera. APROB considera que la provisión pública o privada de servicios de salud no es un tema ideológico inmutable pero debe evaluarse los costos (y eficiencia de mediano plazo) de una u otra modalidad en cada caso. Esto deberá precisarse con claridad para evitar soluciones ideológicas que pueden resultar muy onerosas.


Comité Editorial